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lunes, 25 de junio de 2012

Consejos para pacientes en quimioterapia


El inicio de la quimioterapia suele generar ansiedad, algunos miedos y muchas preguntas. Conversamos con la Dra. Cecilia Closa, especialista en Oncología y Vice-Directora del Hospital Oncológico Provincial, para que nos despeje algunas de las dudas más comunes de los pacientes (y familiares) que están comenzando el tratamiento.

-¿En qué consiste un tratamiento de quimioterapia? ¿Qué efectos pueden acarrear los mismos?
El tratamiento de quimioterapia consiste en la infusión de drogas oncológicas por vía endovenosa, aunque hay algunas quimioterapias que se administran por vía oral (pastillas).
Los efectos adversos más comunes son: náuseas, vómitos, alopecia (caída de cabello), astenia, cansancio, mucositis (lesiones en las mucosas). También pueden presentarse otros más severos como fiebre, infecciones, disminución de glóbulos blancos, o rojos, pero que no se dan en todos los casos.

-¿Qué tipo de dieta debe seguir un paciente en quimio? ¿Se debe asistir en ayunas a la infusión?
La dieta debe ser balanceada, liviana, se deben ingerir muchos líquidos. No tomar alcohol, debido a que muchas de las drogas se metabolizan en el hígado y pueden ocasionar efectos adversos molestos.
Por lo general, se recomienda que consulten con especialistas en Nutrición. En el Hospital Oncológico, por ejemplo, contamos con un Servicio de Nutrición, para orientar al paciente oncológico acerca de cómo mantener una dieta sana y equilibrada, y seguirlo durante el tratamiento. 
Es importante consumir alimentos livianos el día de la quimioterapia, pero no se aconseja asistir en ayunas.

-¿Cómo paliar las náuseas?
Antes de iniciar el tratamiento se les indica a los pacientes “pre-medicación”, que consiste en protectores gástricos y anti-eméticos (para evitar nauseas y vómitos). También, en nuestro caso, les entregamos por escrito ciertas medidas de alarma, para que sepan qué otro anti-emético vía oral pueden tomar si tienen algún inconveniente. Además, se les recomienda una dieta liviana.

-¿Qué tipo de vestimenta conviene usar el día del tratamiento?
Se les sugiere que vengan con ropa cómoda debido a que, según el tipo de tratamiento, pueden estar conectados para recibir la infusión de las drogas desde 30 minutos hasta 4 horas.

-¿Cómo cuidarse de las afecciones respiratorias propias del invierno? ¿Qué pasa si pese a los cuidados, la persona se enferma?
Los cuidados son los mismos que para cualquier persona, abrigarse, calefaccionar la casa. Se aconseja evitar el contacto con personas enfermas o resfriadas, porque todo el sistema inmune del paciente oncológico está alterado y puede estar más predispuesto a cualquier tipo de enfermedad. También deberían vacunarse, previa consulta con su oncólogo de cabecera.
Una cosa que debe tener en cuenta el paciente es que ÉL NO CONTAGIA A NADIE, las personas de su alrededor lo pueden contagiar de alguna enfermedad a él.
Si se llegara a enfermar, se trata como toda enfermedad infecciosa: reposo, antibióticos, antivirales, según corresponda, por indicación médica. El tratamiento de quimioterapia se suspende hasta su control y recuperación. Cabe aclarar que hay casos en los que las infecciones pueden ser muy severas y a veces es necesaria la internación del paciente, por lo cual hay que estar alerta y consultar ante cualquier síntoma o ante fiebre.

-¿Cómo se debe higienizar el área del catéter?
Al catéter lo maneja Enfermería, cuando se va a iniciar la infusión. Una vez finalizada la misma, el paciente lo único que debe hacer es mantener la piel limpia, o sea, puede bañarse sin inconvenientes.

-¿Algún consejo a seguir después de la aplicación del tratamiento?
Descansar, alimentarse sanamente, ingerir líquidos y sobre todo, continuar con su vida normalmente. Ser feliz a pesar de las adversidades, disfrutar la vida a la medida de cada uno, como mejor le parezca. No dejar pasar la vida sino ser parte de ella.

Gracias, Doctora, por contestar nuestras preguntas!

jueves, 19 de abril de 2012

Cuidar emocionalmente al cuidador

Un diagnóstico de cáncer no afecta solo a la persona enferma, sino a todo su entorno: su familia y seres queridos se verán impactados, desorientados, asustados. El apoyo familiar es fundamental para enfrentar el tratamiento con optimismo y energía. Los amigos y familiares de personas con cáncer lo sabemos, e intentamos llevar adelante ese rol de la mejor manera. Pero a veces, eso se transforma en una presión, damos más de lo que podemos y vivimos el proceso con angustia y ansiedad.

Para obtener consejos sobre cómo transitar el proceso de la enfermedad de un ser querido de una manera menos angustiante para él y su familia, y para conocer ciertas pautas de cómo “cuidar al cuidador”, sobre todo en el aspecto emocional, recurrimos a la Lic. Milena Vigil, Pisco-oncóloga del Hospital Oncológico Provincial. Y le planteamos algunas dudas que se presentan en el entorno social y familiar cuando aparece la noticia “cáncer”.

-¿Cómo afrontar el diagnóstico oncológico de un ser querido?
El enfrentarse a un diagnóstico como el cáncer en un ser querido implica escuchar y aceptar una "mala noticia" que, por cierto, viene a irrumpir en la cotidianeidad de toda una familia, esto significa que marca un antes y un después en el transcurrir de todo el grupo familiar. Sobrevienen diversos momentos emocionales que es necesario vivirlos, como el shock, la negación, la tristeza; para llegar luego a la aceptación de la enfermedad y así trabajar juntos en los tratamientos necesarios. Esto conlleva un proceso de reorganización familiar que será más armónico o menos, según cual ha sido el funcionamiento anterior de la familia.

-¿Qué puedo hacer emocionalmente para ayudar a mi ser querido?
Es imprescindible destacar en el ser querido las áreas de mayor fortaleza que él posea, ya que van a proporcionar factores protectores en el transcurso del tratamiento, esto es por ejemplo: rememorar otras situaciones adversas que el familiar haya atravesado y explorar cómo y con qué recursos salió adelante, puede ser su perseverancia o su tolerancia o su optimismo. Además, es importante saber que el cáncer nos proporciona una oportunidad de cambios, de revisar patrones de conducta y hábitos que nos conducían al sufrimiento e incorporar nuevos que sean realmente saludables. Sería maravilloso trabajarlos en conjunto, toda la familia aportar cambios, un nuevo crecimiento y maduración.

-¿Cómo transmitir optimismo o energía si personalmente como familiar me siento triste o deprimido?
El aceptar las emociones que sentimos es una manera saludable de compartir estos difíciles momentos. Ahora, no siempre tenemos que estar tristes, es valorable saber que estamos unidos para aceptar el reto que implican los tratamientos y en el caminar por ellos podemos vivenciar experiencias intensas de amor, paciencia, belleza interior, comprensión, ternura... a veces hasta momentos que antes no habíamos valorado.

-¿Cómo sobrellevar el peso de los trámites y cuestiones administrativas?
Es importantísimo repartir tareas y aceptar que no podemos estar en todo, ahí debemos aceptar los ofrecimientos de colaboración que nos hacen los amigos, vecinos, parientes y demás, ya que la energía debe ser resguardada para momentos de cuidados y contención del ser querido. 

-¿Cómo encontrar un tiempo para mí mismo sin descuidar a mi familiar enfermo?
En la reorganización familiar tenemos que repartir tareas y horarios, cuidar al cuidador principal para no desgastarlo, esto quiere decir que él mismo debe contar con un tiempo diario prudencial para su aseo, descanso y "oxigenación", de lo contrario, estamos creando un circuito de emociones insanas que no benefician a nadie, factores de riesgo para los cuidadores.

-¿Hay estadísticas o estudios que indiquen que los familiares de pacientes con cáncer sufran consecuencias físicas o psíquicas por el estrés de esta experiencia?
Sí, existen diversos estudios de desgaste emocional y físico en el cuidador principal del paciente con cáncer, que nos advierten fuertes consecuencias en toda su salud integral, incluyendo el riesgo de duelo patológico. Qué importante que es entonces aceptar todas las puertas que se abran para prevenir lo indeseado y vivenciar esta realidad de una manera potenciadora y fortalecedora. ¡Del sufrimiento aprendemos!


 Muchas gracias, Milena!!!!